Parte extraída del capitulo 16.- ULTIMA MAQUINACION DE LUCIFER: EL MIEDO BABILÓNICO A LA MUERTE
- Para consolidar el miedo a la muerte y la creación de un sistema mundial correspondiente al rayo 12:60, se inventó la lotería babilónica. El principio de la lotería babilónica es que el tiempo de comprar y vender reemplaza la co-participación del tiempo.
Para evitar el miedo a la muerte, aventuraos y ved si no podéis compraros algo de tiempo en la forma de ilusorio placer tri-dimensional. 
Dado que, de cualquier modo, moriréis, la lotería es una propuesta a pérdida.
De acuerdo con las normas arcturianas, el concepto de la lotería es un desvarío total, algo rematada-mente loco. Por supuesto, está el karma, en el que cualquier acción se compensa con otra igual. Pero la idea de comprar o vender algo es una total locura. Y ni siquiera puedo pensar en lo absurdo de comprar placer.
No obstante, todo eso se hizo realidad porque el tiempo artificial fue inmediatamente trasladado a un sistema denominado dinero. Con dinero se puede comprar mucho. Ese mucho puede ser la posibilidad de ganar, o un fragmento de la Tierra que se puede considerar propio - y aún por ese fragmento hay que pagar impuestos. Pero para tener dinero, en primer lugar, debéis vender vuestro cuerpo vegetal a un amo de esclavos que os haya
convencido de vuestra humana debilidad.
El razonamiento que hay detrás de toda la lotería babilónica es completamente retorcido y desnaturalizado.
La única manera de explicar su éxito y triunfo es que, al separar el cuerpo vegetal de su holón, el rayo del tiempo 12:60 debilita totalmente el poder de pensar por sí mismo.
De acuerdo con los términos de la lotería fijados por el Grupo de Siete, ya es algo malo que el cuerpo vegetal esté condenado a morir.
Esto debe pagarse con actos de contrición, que consis-ten en el trabajo corporal a favor del sistema monetario.
El dinero es la manifestación pura del tiempo artificial. Necesitáis tiempo para hacer dinero. Y se supone que el dinero os comprará tiempo - ¿tiempo para qué? Para comprar placer o un status que intoxique con el poder, para que no tengáis que lidiar con el miedo a la muerte.
Podéis ver cómo todos esos pensamientos conducen a la locura.
Desde que comenzó hace más de 5.000 años terrestres, observé cómo la locura de la lote-ría babilónica se expandía
desde las cuencas de los ríos de la zona del Dragón. En sus principios, estaba la mafia de los hacedores de dinero y
los recaudadores de impuestos, los buhoneros del miedo con todos sus esquemas contradictorios, parásitos
vendedores de seguros sacando prove-cho del miedo a la muerte para hacer más dinero. Y esta creciente mafia de hacedores y hechice-ros del dinero iba siempre precedida o seguida por ejércitos: grandes masas de hombres armados con medios cada vez más astutos para imponer el temor y la muerte.
Mi ser todo lloró al ver un grupo de humanos engendrados por arcturianos que iba tras un nuevo abandono de la memoria cósmica a cambio de la servidumbre al dinero. Las veinte tribus del tiempo desaparecían rápidamente.
El sendero de las trece lunas se había disipado. Olvidada estaba la meta de liberar el Excalibur y el toque del acorde de la quinta fuerza en nombre del sol, Kinich Ahau. El manto de la amnesia tri-dimensional cubrió totalmente la pura y sagrada nave del tiempo cual gris niebla ponzoñosa. El aspecto más insidioso de esta gris niebla amnésica era que hacía creer a los aflijidos por ella que era la única salida.
La hipnosis del rayo 12:60 era inevitable. Preví un día en que también los aborígenes del hemisferio sur antareano del planeta caerían bajo el poder de los demonios monetarios del tiempo artificial.
Y también preví el desastre que afectaría a toda la nave del tiempo y todo su cargamento de origen cósmico, en el caso de que la Sonda de Arcturo fallare en su misión.

Vi que no se podía hacer más. Reuniendo mis poderes de inducción de memoria cósmica, propalé mi conocimiento a los guardianes de la arboleda, por todas partes en el planeta azul, a fin de que el recuerdo de la magia de la Sonda de Arcturo pudiera ser preservado de alguna manera.
Enviando un rayo a la Estación Intermedia AA exponiendo mis intenciones, ingresé en mi arboleda favorita en Brython y, por medio de su impetuoso y antiguo sistema de raíces, me envié a mí mismo hacia el Excalibur en el centro de la Tierra. Quienquiera pueda escuchar esta historia y conocer su verdad, puede hallarme allí todavía. Si sois auténticos, venid. Ved si podéis descubrir el secreto para liberarme.
1 comentarios:
Hace una docena de lunas me tope con ese libro... me gusto mucho lo que leí, aún no termino, pero tiene cosas que te hacen sonreir y despertar de forma amena al leer sus mensajes.
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